EL
SECUESTRO, LA TORTURA, LA MUERTE Y LA DESAPARICIÓN FORZADA EN LA IV REPÚBLICA –
PROHIBIDO OLVIDAR
En
los gobiernos de los adecos se inauguró esta tétrica y macabra costumbre de
Desaparecidos
que por doquier angustiaban a
revolucionarios, familiares y amigos, a tal extremo que no había hogar
venezolano que no estuviera enlutado por esa mala política. Fue durante el gobierno de Raúl Leoni (1964-1968) que se
instauró tal práctica de violación de los Derechos Humanos. Ya con Rómulo
Betancourt (1959 -1963) aplicaban la Ley de Vagos y Maleantes, la Recluta y la política
de "Disparen Primero y Averigüen Después". Todo eso contra la
juventud venezolana.
El Estado durante el Pacto de Punto Fijo, represor
consuetudinario, con el monopolio de las armas se hacía el tonto y desconocía
tales hechos, entre ellos torturas comprobadas, cárceles para quienes con gran
valor defendían los derechos humanos y clamaban por reivindicaciones sociales
para un pueblo oprimido y la desaparición era el punto central de la política
de la democracia representativa.
Los
representantes gubernamentales (Presidente, Ministros, Gobernadores, Alcaldes,
Jefes Militares y de Cuerpos Policiales, Diputados y Senadores) conocían las
atrocidades que ejecutaban sus subalternos. Estos respondían a las políticas injerencistas de
Estados Unidos, quienes en su inútil lucha contra los comunistas y socialistas
pretendían usurpar el derecho de los ciudadanos de participar en las
organizaciones políticas en donde mejor les pareciera.
Al extremo que tenían un centro de entrenamiento
militar, conocido como la Escuela de las
Américas, cuya sede estaba en Panamá, desde donde se giraban las instrucciones del Pentágono
y la CIA para interferir en los asuntos internos de los países que querían
salirse de la órbita del capitalismo. Tan osados fueron sus propósitos que en
Fuerte Tiuna, en Caracas, tenían una oficina que daba órdenes a los militares
vende patria que las instrumentaban sin oposición alguna.
Fue
el Presidente Hugo Chávez quien le “puso la cascabel al gato” y los echó de
fuerte Tiuna, ante tal acto de independencia fue sentenciado por el
Departamento de Estado gringo y le dieron un Golpe de Estado el 11 de abril de
2002, con los aliados pitiyanquis venezolanos que aún se mantienen agrediendo a
la Revolución Bolivariana.
En los años 60´, 70´, 80´ y
90´, secuestraban y violaban la dignidad humana, no había pudor ni tenían
conciencia de todo el mal que se le hacían a las generaciones de jóvenes y de
adultos mayores que luchaban por conquistar un mundo mejor.
Pero ello tiene su
explicación, los vende patria mantenían la idea fija de perpetuarse en el
poder, eso les generaba grandes riquezas, se colaban en las elites capitalistas
dominantes y participaban en las efímeras aventuras de todo lo que se intentara
desarrollar en la Venezuela saudita, llamada así por las grandes riquezas
petroleras que se conocía que poseía el país árabe en referencia. No avanzaban
porque el imperio le pone un límite hasta donde deben alcanzar en el uso de las
tecnologías los serviles de su periferia.
No fue hasta que llegó Hugo
Chávez al poder que se develó que Venezuela poseía la riqueza petrolera
superior a la de todos los países que conforman la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP).
Esa situación prendió las
alarmas al imperialismo yanqui y actualmente se sufren las consecuencias de su
política opresora. No podían tolerar que los venezolanos utilizaran el petróleo
para mejorar las condiciones de vida y que solo ese recurso energético debía
ser de los gringos, para disponer del
mismo con la finalidad de generar beneficios para su economía y su carrera
armamentista.
Pero volvamos a lo que
origina este comentario, el cual enlaza toda una estrategia que golpea a los
más humildes, al pueblo llano, que es el que sufre la mala política de los
desgobiernos que por esperanzas mal fundadas eligen a los que no deberían ser opción de gobierno nunca, porque con la utilización
de mensajes subliminales y con la demagogia le mienten al que no tiene
oportunidad para discernir las ofertas
engañosas.
Para que nuestros jóvenes
conozcan de cuan brutal fue la represión de los gobiernos adecos y copeyanos se
les puede ilustrar, si pudiéramos llamar así a tan semejante crimen, revestido
con carácter legal por los gringos y las autoridades del continente americano y
europeo, al pretender instaurar prácticas
de lesa humanidad. No solo en los años sesenta, sino que en las primeras
dos décadas del siglo XXI, las practicas de secuestro, tortura y muerte, sin
lenidad alguna, como ocurre en la Colombia postrada ante el poder imperial de
EE.UU, se siguen aplicando y atropellando al pueblo en toda Latinoamérica, es una
lástima que sentimos por los hermanos colombianos, por los que el caraqueño
inmortal lucho hasta entregar su vida para que viviéramos como una sola
nación.
Es importante señalar que
los adecos y copeyanos gobernaron para consolidar el poderío de Estados Unidos
en la tierra venezolana y por eso perpetraron todo tipo de asesinatos, con el
fin de mantener el terror en aquellos que valientemente se les oponían y que no
estaban de acuerdo como entregaban el país y sus riquezas al poder imperial.
Son notorios los siguientes
casos de secuestro, tortura, muerte y desaparición de campesinos, trabajadores,
estudiantes y profesionales de la tierra del Libertador, Simón Bolívar:
El
22 de julio de 1964 fueron secuestrados, desaparecidos y luego asesinados por funcionarios del
Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA), el dirigente campesino Trino
Barrios (41 años) y el
Economista Víctor Soto Rojas (33
años), a éste último compatriota lo lanzaron desde un Helicóptero en las
montañas de “El Bachiller”, en el Estado Miranda. Trino Barrios, natural de
Aragua de Maturín, Estado Monagas, fue torturado y luego fusilado y enterrado
su cadáver en Sabana Grande de Orituco
el 27 de julio de 1964, específicamente en la hacienda Los Colorados, Orituco, Estado Guárico.
El
27 de octubre de 1965, en la Playa de Lecherías, en el Estado Anzoátegui,
aparece el cuerpo del militante comunista Prof.
Alberto Lovera (42 años), este compatriota fue secuestrado en las
adyacencias de la Plaza Las Tres Gracias, cerca de la Universidad Central de
Venezuela (UCV), por la Dirección General de Policía (DIGEPOL), luego conocida como Dirección General Sectorial
de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP). El aberrante hecho fue descubierto porque sus mismos
captores confesaron que luego de ser torturado lo matan y se les olvido sacarle
las tripas, razón por la cual su cuerpo flotó, a pesar de que le habían
amarrado un pico (herramienta de la albañilería y construcción) con una cadena
al cuerpo, esto con el fin de mantenerlo en las profundidades de las aguas del
mar. Así callaban para siempre su crimen, pero siempre lo que ocultaron salió a
flote.
El
26 de junio de 1966, apresan al Presidente de la Junta Patriótica
que tumbó la dictadura de General Marcos Evangelista Pérez Jiménez, se hace
referencia al Periodista Fabricio Ojeda,
tenía 38 años para ese momento, quien en un célebre discurso prefirió irse de
la diputación que tenía en el Congreso Nacional a servirle al pueblo antes que
convalidar la dictadura del Pacto de Punto fijo, encomiable fue su frase “Hacer
la Patria Libre o Morir Por Venezuela”. Fue apresado por última vez por
el SIFA, en Playa Grande, en La Guaira, luego llevado al cuarto
piso del palacio de la Guardia Presidencial en Caracas donde funcionaba el referido
cuerpo militar, allí lo ahorcaron, luego su cadáver fue trasladado al Palacio
Blanco donde crearon el falso-positivo del suicidio, hecho inconcebible en
quien en varias oportunidades había luchado por servirle a su patria. Sus
palabras aun las hacen propias muchos venezolanos: “Si
muero no importa, otros vendrán detrás que recogerán nuestro fusil y nuestra
bandera para continuar con dignidad lo que es ideal y saber de nuestro pueblo”.
El
30 de marzo de 1967 es asesinado el Teniente Nicolás Hurtado Barrios (33 años), le cortaron las manos como una
ofrenda a presentar para cobrar el premio o recompensa que siempre les pusieron
a los luchadores que aspiraron a tener
una patria digna. Su eliminación ocurrió en el Estado Portuguesa, en las
montañas de Agua Dormida, caserío Santa Bárbara, Parroquia La Estación,
Municipio Ospino. Y no fue hasta el año 2003 cuando encontraron su cadáver en
esas montañas.
El
18 de marzo de 1968, la DIGEPOL detiene
y tortura al obrero Cornelio José
Alvarado Herrera, conocido como NIKITA, Técnico Petrolero, egresado de la
Escuela Técnica Industrial de los Chaguaramos, Caracas. Fue asesinado en donde
lo tenían preso y luego notificaron a su hermana que había muerto de un
infarto. Una de las clásicas respuesta que daban a los familiares de los
asesinados.
El
26 de septiembre de 1969, se estrena el gobierno de Rafael
Caldera con el secuestro, tortura y la desaparición forzada del Br. Luis Alberto Hernández (20 años),
acto cometido por el SIFA en la
población de Aragua de Barcelona, Estado Anzoátegui, cuando se encontraba
disfrutando de sus vacaciones de estudiante de la UCV con sus familiares y
amigos. Este 26 de septiembre se
cumplen 51 años de su secuestro y desaparición, sin que autoridad alguna dé
repuesta de tan abominable crimen. “Prohibido Olvidar”. Por
la Justicia y la Verdad los venezolanos debemos mantenernos en Defensa
de los Derechos Humanos que realmente han sido violentados, como fue la
práctica común y política de Estado de los gobiernos de la IV República.
En nuestro continente se
sigue realizando la violación de los Derechos Humanos hasta el día de hoy,
teniendo como países punta de lanza a Colombia, Chille y Brasil, entre otros.
Para que tengamos conciencia
de lo que ha pasado en la segunda mitad del siglo XX y lo que va del XXI, es
por la lucha de clases y por la política imperialista de agresión y de
invasiones con todas las modalidades de la guerra aplicadas a nuestro país, y
que en Venezuela se ha encontrado con un pueblo monolítico, que resuelve la situación
política por el mejor medio posible, como lo es la consulta electoral y en esta
oportunidad no es la excepción, estando a 75 día de la gran jornada electoral
para elegir a los diputados a la Asamblea Nacional para el periodo 2021-2025.
Otrosí
Todavía sigue desaparecido
el compatriota Carlos Rafael Lanz
Rodríguez, amigo de Luis Alberto
Hernández. Lanz finalizaba sus
estudios de Sociología y Antropología
en 1969, cuando Hernández, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria
(MIR) estaba cursando el 2do. Año y éste estuvo junto a su hermano Rigoberto Lanz Rodríguez como compañero
en el MIR y además su alumno, cuando Rigoberto
Lanz se desempeñó como preparador en
su carrera universitaria en la UCV y a posteriori un gran intelectual y
pensador revolucionario de consulta obligada en Venezuela y el mundo, con
títulos de doctorado y posdoctorados que dicen mucho de su gran calidad
académica. También Luis Hernández fue preparador de una asignatura en el 1er.
año de Sociología y Antropología de la UCV, hasta que los esbirros de la
dictadura democrática lo desaparecieron (a 51 años de ese suceso).
Por la desaparición del Dr.
Lanz, que tiene visos de ser una agresión y venganza por parte de los secuestradores,
entendemos y comprendemos cuanto deben estar sufriendo sus familiares, al no
saber el destino de su amado esposo, padre y demás seres queridos.
Lo que sí es seguro que la
Derecha Extremista, quizás apoyada por el Departamento de Estado y la CIA, tiene sus manos metidas en esa desaparición. Es
comprensible que en el movimiento revolucionario haya diferencias, que se han
llegado a cometer actos de deslealtad por quienes enfocan la revolución desde
el extremismo, pero lo que si no hace un gobierno declarado socialista es torturar
y desaparecer a cualquier persona por pensar diferente. Me remito a las
declaraciones en Venezolana de Televisión (VTV) del recién liberado político,
por amnistía del gobierno revolucionario, Juan Requesens.
El Presidente Constitucional
de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás
Maduro Moros y el Fiscal General de la Nación, Tarek William Saab, Presidente del Ministerio Público han dado
muestra de ser grandes defensores de los Derechos Humanos y siempre invocan al
dialogo hasta con el más acérrimo adversario.
Por lo anteriormente dicho,
esperamos que aparezca sano y salvo el compatriota Carlos Rafael Lanz Rodríguez para el bienestar de su grupo familiar
y amigos; además que siga aportando sus ideas a la Revolución Bolivariano y al
Socialismo del Siglo XXI.
¡Cosas veredes Sancho! ¡Patria o muerte,
Venceremos!
Omar
José Hernández Borges
omarhdez78@gmail.com / omarhdez78.blogspot.com