DESAPARECIDO POLÍTICO DE LA IV REPÚBLICA

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lunes, 13 de julio de 2026

La Ciencia Necesaria frente al Bloqueo: Una Respuesta Revolucionaria al Reduccionismo Tecnoburocrático

 #insurgencisdelsigloxxi

Otra forma de informar y opinar.

La Ciencia Necesaria frente al Bloqueo: Una Respuesta Revolucionaria al Reduccionismo Tecnoburocrático

El documento titulado «El atraso científico en Venezuela: un fracaso estructural de larga duración» pretende presentarse bajo un halo de neutralidad analítica y equilibrio académico. Sin embargo, tras su retórica de «tercera vía» y su aparente superación de la dicotomía política (derecha/izquierda), se esconde una postura profundamente arraigada en el pensamiento neocolonial, desarrollista y apátrida. Al equiparar las responsabilidades de la derecha transnacional con el esfuerzo titánico del proceso revolucionario, el texto incurre en una manipulación de la verdad objetiva, omitiendo deliberadamente las condiciones de asedio real bajo las cuales se ha construido la soberanía tecnológica en los últimos veintiséis años.

1. El Omitido Escenario de Guerra Permanente y el Impacto de las Sanciones

El error metodológico y ético más grave del análisis crítico en cuestión es su absoluta ceguera ante el contexto geopolítico. Tratar de evaluar el desempeño del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación de Venezuela haciendo abstracción del bloqueo económico es un ejercicio de comodidad de escritorio que falsea la realidad.

La Revolución Bolivariana ha tenido que navegar frente a un boicot sistemático orquestado desde los centros de poder imperial en los Estados Unidos y sus aliados de la oligarquía local.

No se trata de una matriz discursiva, sino de realidades contundentes: sobre la República Bolivariana de Venezuela pesan más de 1.068 medidas coercitivas unilaterales que provocaron un desplome superior al 90% en el ingreso de divisas durante los últimos trece años. Esta asfixia financiera, criminalmente aplaudida e invocada por sectores de la propia élite científica universitaria que hoy se queja de la caída de sus salarios, ha impactado directamente en la adquisición de reactivos, la renovación de plataformas tecnológicas y el mantenimiento de infraestructuras de investigación.

El modelo hegemónico imperial pretende castigar la audacia de un pueblo soberano, tal como lo ha hecho por más de seis décadas con la Cuba revolucionaria. Atribuir la escasez de recursos a una «falta de prioridad real» del Estado es una infamia cuando la prioridad absoluta ha sido la resistencia y la defensa de la vida frente a un asedio que busca el colapso total de la nación.

2. Dos Visiones Antagónicas: El Academicismo Elitista contra la Ciencia para el Buen Vivir

El documento analizado adolece de una desviación tecnocrática y eurocéntrica. Para su autor, la salud científica de un país se mide exclusivamente a través de los fríos números del academicismo tradicional: la cantidad de egresados con títulos de doctorado y post doctorados, el volumen de artículos publicados en revistas indexadas controladas por monopolios editoriales del Norte global, y el otorgamiento de financiamientos a corporaciones intelectuales elitistas. Esta lógica fomenta un individualismo rampante, donde el conocimiento se concibe como una propiedad privada o un trampolín para el estrellato personal en galerías académicas, cuyo destino final suele ser la fuga hacia el exterior para el enriquecimiento propio.

Frente a esa visión neofascista y excluyente que se impone globalmente, la óptica revolucionaria e izquierdista reivindica que la ciencia debe andar de la mano con el pueblo, especialmente con los sectores más vulnerables. Desde la llegada del Comandante Hugo Chávez, el acto científico se redefinió como un objetivo social para la construcción del Buen Vivir. No trabajamos para alabar las deidades de académicos con nombres rutilantes, sino para resolver las necesidades más sentidas de la población en su territorio. Al priorizar la atención y la resolución de problemas en las bases sociales, el nivel de todo el sistema científico da un salto cualitativo hacia arriba, transformando el conocimiento en una herramienta emancipatoria de mayorías y no en un privilegio de castas.

3. El Atrincheramiento de la Autonomía Universitaria vs. La Vanguardia de las Experimentales

El diagnóstico de la crisis universitaria que realiza el texto original carece de honestidad intelectual al no señalar la corresponsabilidad de las universidades autónomas. Dichas instituciones se han cerrado de forma estéril en sus círculos de «autonomía», utilizándola como un escudo político y una trinchera de oposición militante. En lugar de poner sus laboratorios e investigadores al servicio de las demandas críticas de la República en momentos de máxima agresión económica, han preferido congelar sus potencialidades en ciencias duras y blandas. Ven la inacción y la parálisis de sus espacios como una pequeña «victoria» contra el gobierno bolivariano, demostrando una profunda mezquindad que sacrifica el desarrollo nacional en aras del revanchismo político.

En abierto contraste, las universidades experimentales creadas y fortalecidas en Revolución han asumido un compromiso militante con sus áreas de influencia. Estas casas de estudio territoriales han comprendido que el conocimiento científico es una política de Estado que trasciende el sectarismo corporativo. Durante estos últimos 26 años, las experimentales han demostrado que se puede hacer mucho con poco, vinculándose directamente con los productores, los comités locales de abastecimiento, las Comunas, los sistemas de salud comunitaria y el desarrollo regional integral.

4. Cooperación Sur-Sur y Solidaridad Internacional

El texto de corte desarrollista califica la política exterior venezolana como un factor de «aislamiento». Nada más alejado de la verdad. Lo que la derecha y los tecnócratas llaman aislamiento es, en realidad, la ruptura definitiva con los lazos de dependencia y subordinación hacia el imperialismo estadounidense, abriendo paso a una integración multipolar real y soberana.

Venezuela ha tejido una red de cooperación científica y tecnológica de alto nivel con países hermanos sobre los principios de complementariedad, solidaridad y transferencia tecnológica sin chantajes políticos:

✓ Cuba: Una alianza histórica que ha permitido el intercambio de biotecnología, desarrollo de protocolos médicos compartidos y formación avanzada en agroecología y salud pública, resistiendo de manera conjunta el bloqueo criminal.

✓ China y Rusia: Socios estratégicos que han facilitado desde la soberanía espacial con la puesta en órbita de satélites venezolanos hasta el equipamiento de laboratorios, la transferencia de tecnología industrial avanzada y la provisión de vacunas y tratamientos esenciales durante las crisis sanitarias.

✓ Irán, Bielorrusia, Vietnam y Türkiye: Países con los que se mantienen convenios firmes en materia de desarrollo petroquímico, nanotecnología, maquinaria agrícola, transferencia industrial y actualización metalmecánica para blindar el aparato productivo nacional.

Esta geopolítica de la ciencia demuestra que el país no se encuentra encerrado, sino plenamente integrado a los polos emergentes que disputan la hegemonía del conocimiento global con una visión de respeto mutuo y soberanía de los pueblos.

Conclusión: Hacia una Ciencia Soberana y Descolonizada

La respuesta al papel de trabajo analizado debe ser firme: no aceptamos un diagnóstico claudicante que intente normalizar el relato de la incapacidad nacional y que absuelva a los agresores imperiales de su responsabilidad histórica. El camino de la Venezuela revolucionaria no se orienta a restaurar el viejo modelo rentista e industrial que subordinaba la ciencia al ornato burgués. Avanzamos resueltamente hacia la consolidación de una ciencia descolonizada, popular y soberana, que no se mide por el reconocimiento individual de sus élites, sino por la soberanía concreta y el bienestar colectivo de todo el pueblo venezolano.

Cosas veredes Sancho.

Omar José Hernández Borges 

omarhdez78.blogspot.com