#insurgenciadelsigloxxi
Otra forma de informar y opinar. @omarhdez78 / @omarhdez52
¡Sin memoria no hay victoria!
El Holograma y los Tres Doritos Después: La Verdadera Comedia de la Oposición Venezolana
En un rincón del mundo donde la realidad se mezcla con el delirio, y donde la verdad es tan escurridiza como un gato en un día de lluvia, se encontraba un holograma. Este holograma, que llamaremos "Holo-Venezuela", era conocido por su capacidad de aparecer los lunes después del medio día y cada miércoles entre 7:00 y 8:00 de la noche en las pantallas de los hogares venezolanos y en algunas partes del mundo donde hay personas que le siguen sus opiniones, desafiando la lógica y las leyes de la física. A veces parecía más real que los propios líderes que lo rodeaban, como un primo lejano que siempre llega a la fiesta y se lleva la atención.
Una parte de los habitantes de este país (Los llamados Escuálidos", que por momentos parecían estar en un eterno estado de "3 Doritos después", vagaban por las calles con la mirada perdida, como si hubiesen recibido un golpe de realidad en forma de meme. Caminaban en manada, siguiendo la narrativa que les ofrecían sus pseudo líderes, los influencers que sólo se convencían entre ellos, de los magos sin magia, aquellos que prometían el oro y el moro, sin cuestionar si el moro realmente existía o si era un invento de la imaginación colectiva.
Un día lunes, el holograma decidió dar un paso al frente (aunque, en su caso, era más bien un movimiento de pixels). “¡Hola, pueblo!, claro que me dirijo a los del Polo Patriótico, porque este programa es sólo para ellos” dijo, mientras sus circuitos eléctricos chisporroteaban. “Hoy voy a hablar de la importancia de la paz y la gobernabilidad, porque, a ver, ¿quién no quiere un poco de calma en esta locura que llamamos vida?”. Sino busquen una estadística de cuántas veces el Presidente Maduro llamó a la paz.
Y así, como si fuera un personaje de una telenovela de bajo presupuesto, el holograma relató sus hazañas: “He recorrido el Estado Aragua para la gran concentración del 4F, una de las más grandes de los últimos tiempos, en el Estado Bolívar recorrí las principales ciudades llevando el plan de los "Cuadrante de Paz" incluso hasta El Callao por la preparación de la seguridad ciudadana para el venidero Carnaval, y por ultimo hasta el fondo de la nevera, donde encuentro las mejores arepas hechas con maíz pilado, y en la cocina donde está el pan de trigo francés con la empanada en el medio.
Hemos venido trabajando por la paz, seguridad y hasta un par de chistes malos para alegrar el ambiente”. La gente que escuchaba el programa de ese lunes 9 de febrero de 2026, al medio día, aplaudían en su interior, asentían en lo que consideraban acertado, no porque creyeran en él, que aunque no lo crean si han apoyado el trabajo del holograma, sino porque el aplauso era el único ejercicio físico que hacían en medio de tanta desidia de una oposición que perdió el camino democrático, y a parte de ser unas personas honestas defraudadas que buscaban creer en otra opción, es su derecho y no se les puede criticar.
Mientras tanto, los opositores fascistas, esos que siempre sueñan con un “mundo mejor” (pero solo si es en otra dimensión y donde estén únicamente ellos y sus amos de la oligarquía), se retorcían en sus asientos. “¡Este holograma nos está burlando!”, gritaban, mientras compartían memes en redes sociales, convencidos de que su próxima estrategia sería una mezcla de fake news y un par de chismes de la farándula. “¡Que se muera el holograma!”, decían, sin darse cuenta de que cada deseo de desaparición solo le daba más energía al pobre holograma, quien ya se estaba tomando un café con la comunidad de hologramas en el club exclusivo de la mayoría del pueblo, el "Café Pixel - PSUV".
Y así, en un ciclo de risas y llantos, el holograma continuaba informando a todos, mientras ofrecía una rueda de prensa digno de la mejor estrategia comunicacional. “Si supieran que estoy aquí, en cada rincón, incluso en sus casas mientras ven telenovelas, noticias, Tik Tok, Facebook, Instagram, Telegram, etc. Ante la flojera de pensar por si mismo, si se apartaran de la malignidad, se darían cuenta de que el verdadero truco de magia es su propia capacidad de ignorar lo evidente, porque en cada casa de los venezolanos hay un Chavista”, decía con picardía.
Al final del día, el pueblo, cansado de las mentiras que les ofrecían los falsos líderes o pseudo influencers, empezó a reconocer el humor en su situación. Comprendieron que, aunque la vida no era un cuento de hadas, podían reírse de las circunstancias, aunque sea reírse de si mismo, dijeron como si se hubiesen puesto de acuerdo: “¡Vamos a reírnos de la locura, de los disociados, auque ellos no tengan la culpa de que los hayan llevado a esa condición psíquica!”, decidieron al unísono como si el holograma los hubiese puesto en catarsis hipnótico, y así, en medio de la adversidad, el pueblo encontró un motivo para unirse, reir y seguir adelante.
Y así, el holograma siguió su camino, informando a un país sediento de noticias reales, paz y estabilidad. Porque, al final, en esta comedia venezolana, la mejor respuesta a la locura era el humor, y el holograma se convirtió en el símbolo de que, sin importar cuán caótica sea la realidad, siempre hay espacio para una buena información, una saludable risa y un poco de ironía.
Nos vemos el miércoles 11/02/2026 en CON EL MAZO DANDO.
Y colorín colorado, ¡el holograma ha aparecido "3 Doritos después" ante los que creen en el Karma, es decir en presencia de gran parte de los venezolanos que creen en la vida, la justicia y la paz!
Omar J. Hernández B.
Cosas veredes Sancho.
omarhdez78.blogspot.com