DESAPARECIDO POLÍTICO DE LA IV REPÚBLICA

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domingo, 13 de septiembre de 2026

Retrato de un Titán: Manuel Rafael Ledezma Mendoza ("El Peluo") - Aragua de Barcelona.

 

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Glorias Deportivas del Estado Anzoátegui

Retrato de un Titán: Manuel Rafael Ledezma Mendoza ("El Peluo")

Pasión, Mística y Gloria del Deporte Aragüense

Datos Biográficos, Raíces y Siembra Final

  • Nombre completo: Manuel Rafael Ledezma Mendoza (conocido entrañablemente como "El Peluo" o "El hombre de 4.º grado").

  • Fecha de nacimiento: 25 de marzo de 1943.

  • Lugar de nacimiento: Aragua de Barcelona, Estado Anzoátegui.

  • Fallecimiento y siembra: 19 de marzo de 2026, en su amada Aragua de Barcelona, a tan solo seis días de cumplir 83 años de edad. Su partida súbita ocurrió a media mañana, mientras realizaba su cotidiano recorrido hacia la Plaza Bolívar para tertuliar con sus amigos. Coincidió en el calendario con la festividad de San José en Elorza, Estado Apure.

  • Filiación: Hijo de Juan Rafael Ledezma Guzmán (popularmente conocido en el pueblo como "Juan Peluo", por la abundancia de vello corporal de donde heredó Manuel el apodo) y Teresa de Jesús Mendoza de Ledezma.

  • Núcleo familiar: Ocupó el quinto lugar entre nueve hermanos. Por parte materna: Luis Felipe y Luis Humberto Mendoza. Del matrimonio de sus padres: Juan, Francisca, Manuel, Domingo, José Luis, Zoraida y Omar Ledezma Mendoza.

  • Hogar de infancia: Avenida Anzoátegui, a escasos metros de El Calvario (actual Parque José Gregorio Monagas Burgos) y vecino de la Estación de Servicio "La Coromoto" con sus dispensadores de gasolina de la empresa estadounidense Phillips 66, dirigida por  Narciso Vegas.



Formación académica: Formado desde los 16 años en la escuela nocturna Dr. Domingo Guzmán Bastardo (donde cursó hasta el 4.º grado) bajo la guía de sus maestras Carmen Elena Urbáez de Martínez, Isabel Gago y Ramona Matute de Pérez.

La Forja de un Atleta: El Trabajo Diario como Entrenamiento

Desde los 12 años, Manuel se formó en la disciplina del trabajo rudo para apoyar a su padre en la matanza de cerdos, faena del conuco, acarreo de leña y agua a domicilio, así como en la comercialización del cochino beneficiado.

Su jornada comenzaba entre las 4:00 y las 4:30 a. m., repartiendo carne de cerdo a las casas de pensión e inquilinos. En 1955, Aragua de Barcelona gozaba de un gran dinamismo económico al contar con el bachillerato completo —servicio educativo ausente en aquella época en El Tigre, Anaco, El Chaparro, Santa Ana o Barcelona—, atrayendo a numerosos estudiantes, agentes viajeros y comerciantes cuyos familiares los visitaban con frecuencia.

Entre las residencias y comercios a los que despachaba destacan:

  • Rosario Boet (esquina de la calle Bolívar con Colón, en la ubicación actual del Banco de Venezuela).

  • Lula Pared (calle Miranda, residencia del "Catire" Pared).

  • Fuente de Soda (calle Sucre con la antigua calle Piar, espacio que dio paso al bulevar de la Plaza Bolívar).

  • Hotel Guayana (calle Sucre con calle Freites, residencia de la familia Ledesma).

  • Familia Castellanos (calle Miranda).

  • Carmen Cairo (salida hacia Zaraza).

  • Sra. Blanca y Carmen Luisa Evans de Martínez (calle Anzoátegui).

  • Eleonora Arreaza (calle Sucre, frente a la casa natal de José Gregorio Monagas Burgos).

  • Buenos Aires (Casa de la familia Castillo, donde residía Marcelo).

  • Danubio Azul (frente al frigorífico local).

  • Herminia Cumana y Francisca Boet (calle Colón, frente al Banco de Venezuela).

  • Familia Sifontes (frente a la casona histórica donde bailó el Libertador Simón Bolívar en 1814).

  • Familia Paiva (calle Anzoátegui, frente al actual Mercado Municipal).

  • Hotel Aragua y Familia Aguirre (calle Bolívar, residencia de la familia Triana).

  • Entre otras familias, que no las recuerdo en estos momentos.

Ese recorrido lo realizaba a pie, cargando los productos cárnicos en un saco a lo largo de unos 12 viajes diarios. Las entregas más lejanas y pesadas las despachaba de primero por orientación de su padre. Aquella exigente rutina diaria, mantenida entre los 12 y los 17 años sin descanso sabatino ni dominical, no solo garantizó el sustento del negocio de "Juan Peluo", sino que templó en silencio la capacidad pulmonar y la resistencia física del joven Manuel.

Del Reparto al Pedaleo Imparable

Hacia 1960, cuando frisaba los 18 años, la economía local demandó mayor movilidad y su padre adquirió una bicicleta de reparto provista de un cajón frontal. Manuel comenzó entonces a adentrarse en los caseríos y campos de Aragua de Barcelona para comprar y buscar los cochinos que negociaba su padre.

Su vocación ciclística nació en esa faena. Su padrino, Héctor Rojas, lo descubrió al observarlo desplazarse con absoluta soltura sobre la bicicleta de reparto completamente cargada desde la Vuelta del Caro hacia el pueblo, notando de inmediato su extraordinario potencial.

En las carreras de días festivos organizadas en el pueblo, Manuel ganaba limpiamente sobre su herramienta de trabajo. El esfuerzo continuo de adentrarse en los caminos rurales con peso adaptó sus piernas y pulmones a tal punto que competir en la bicicleta de reparto sin carga le resultaba un paseo, mientras sus rivales mostraban un visible agotamiento. Su dominio en las categorías de reparto y paseo fue tan absoluto que terminaron por impedirle disputar los premios principales para dar opción al resto de los competidores.

El Debut en el Ciclismo Profesional (24 de junio de 1960)

Para medirse en el ciclismo organizado contó primeramente con la resistencia de su padre, quien prefería que se dedicara al trabajo. No obstante, logró su aprobación y Juan Ledezma le compró fiada una bicicleta marca "Hércules" al señor Adrián Salas, cancelada progresivamente a fuerza de frito, chicharrón y carne de cerdo.

El 24 de junio de 1960, en el marco de las tradicionales fiestas patronales de San Juan Bautista —que abarcaban una semana de actividades como la elección de la reina, toros coleados, cochino y palo encebado, carreras de sacos y de burros, bailes de gala y conciertos de artistas criollos—, se celebró la gran competencia ciclística.

La ruta partió desde La Bodega de Fernando Fuentes, en el sector Los Dividives, con meta en la Plaza Bolívar. Era la primera vez que Manuel competía en la categoría de bicicletas profesionales o especiales, enfrentándose a corredores locales y de pueblos vecinos como Anaco, Santa Ana y El Chaparro.

Al cruzar victorioso la línea de llegada, Lindolfo Oquendo, presidente del comité de las fiestas patronales, inmortalizó el momento al exclamar con asombro ante la multitud:

"¡Hoy ganó un fantasma que nunca había corrido en bicicletas especiales!"

Adversidad, Solidaridad Ciudadana y Amor a la Patria Chica

Para afiliarse formalmente a la Asociación de Ciclistas de Aragua de Barcelona se le exigía contar con una bicicleta profesional propia, cuyo valor ascendía a Bs. 530,00 (una cifra que no se conseguía fácil para la época, equivalente a mes y medio del salario de un trabajador urbano de 12 bolívares diarios).

Al carecer de recursos, Manuel solicitó una ayuda económica ante el Concejo Municipal presido por Luis Vicente Martínez. Durante la sesión edilicia, un ciudadano presente se interesó por el costo y las especificaciones de la bicicleta. Viendo la oportunidad de agilizar un punto propio en el orden del día, el personaje prometió públicamente donar el equipo en un plazo de mes y medio a cambio de la rápida aprobación edilicia. El pleno le aprobó por unanimidad su proyecto urbanístico en la entrada del pueblo (sentido Anaco – Aragua). Sin embargo, tras bautizar el sector con su propio nombre —Urbanización Carlos Bouquet—, el sujeto jamás volvió al pueblo ni cumplió su palabra. Manuel recordaría más tarde con nobleza que nunca negó el hecho: "Si lo publicas no lo negaré nunca, como sí lo hizo Pedro con Cristo".

Ante el fraude, Ledezma no se amilanó. Tomó una lata vacía de leche Klim como alcancía y recorrió el pueblo casa por casa pidiendo colaboración. En tres meses, con el aporte de sus vecinos y el impulso de amigos como José Vargas ("Cabeza de Mono"), José Machado ("Verano") y Carmelo "El Italiano" Fiorelli (de la Zapatería Italia), reunió el dinero necesario para comprar la bicicleta que le regaló el pueblo aragüense.

Impresionado por su nivel físico, Carmelo Fiorelli adelantó todos los trámites para llevarse a Manuel a competir en un club ciclístico en Italia. No obstante, el aragüense rechazó la oferta con profunda convicción patriótica:

"No me quise ir porque me costó mucho rescatar el deporte de este pueblo, potenciar a nuestros ciclistas y demostrarle a los corredores que venían de afuera a reírse de nosotros que podíamos correr a la par que ellos e incluso ganarles. Si volviera a nacer, me quedaría en Aragua de Barcelona; mi pueblo está por encima de la fama. Aquí voy a estar haciendo todo lo que pueda por el deporte."

La Mística Deportiva: Ciclismo y Béisbol de Altura

Manuel Ledezma defendía que en su época el deporte se practicaba por pura mística y pasión popular. Recordaba cómo los propios vecinos y atletas levantaban a fuerza de escardilla, pico, pala y machete los campos deportivos en terrenos baldíos de las barriadas. Eso hicimos con un terreno en El Arroyo, allí logramos nivelar el terreno proximo a la quebrada "El Parramón" pero en la parte más abajo del puente, en la parte baja de la calle que le sigue a la Calle Mayor Figuera, en el sentido hacia la salida de Zaraza. En ese bajo se estuvo jugando por varios años, hasta que se eliminó, porque lo utilizaron para construir viviendas. 

Destacaba entre sus memorias el estadio construido por Abilio Salazar (trabajador de la Corporación Venezolana de Petróleo) al lado del puente Parramón, entre El Salao y La Ceiba. Allí, con la ayuda de su cuñado José "Cabeza 'e Mono" Vargas y obreros del Ministerio de Obras Públicas (MOP) que acondicionaron el terreno con maquinaria pesada, Abilio llevaba el equipamiento completo a las 4:00 p. m. para que estudiantes y trabajadores jugaran béisbol hasta el anochecer. Los torneos comunitarios se sostenían autofinanciados sin patrocinio oficial, gracias al aporte de los propios jugadores, familias y fanáticos abnegados como Vargas.


Otro estadio muy emblemático fue el de Caigüita, en el final de la calle Ricaurte, paralela a la Calle Bermúdez. Era placentero jugar en ese espacio, los juegos se realizaban los viernes en la tarde, sábado y domingo, en las mañanas de estos dos últimos días. Allí llegaban los mejores peloteros de todo el municipio, con sus selecciones de las barriadas de Aragua de Barcelona. Muchos de aquellos jugadores, con excelentes condiciones para el beisbol no pudieron continuar en el deporte por la indisciplina, no seguían las instrucciones de sus coach y llegaban al otro día con fuertes olores etílicos. 

En el Ciclismo Nacional

En el ámbito local e interurbano, rivalizó con pedalistas de la talla de Román López, Armando Bravo Abreu, Pablo Morales, Juan Mejías, Julio Rojas, Sabas Rojas, Antonio Samán, el "Morocho" Zamora y el “Chino” González; así como figuras zonales entre las que figuraron Nelson Curra, Matías Marín y Arsenio Noriega.

Como integrante de la selección del Estado Anzoátegui disputó múltiples ediciones de la Vuelta a Venezuela y la Vuelta a Oriente, midiendo su clase contra figuras legendarias del ciclismo venezolano e internacional:

  • Santos Bermúdez (orgullo de Anaco).

  • Nicolás Reidtler (gloria del Estado Aragua).

  • Fernando Fontes ("El Portuguesito", nacido en Portugal en 1948 y radicado en San Cristóbal, Táchira).

  • Enrique "Águila" Campos (originario de Yaracuy y formado en Tinaco, Cojedes).

  • Luis López ("El Negro Luis") y Pablo "El Panadero" Rodríguez (de Santa Ana).

Entre sus lauros destacan la medalla de bronce conquistada en los Juegos Nacionales de Barcelona-Puerto La Cruz en 1965 y el cuarto lugar por equipos en los Juegos Nacionales de Maracaibo. Con los años se convirtió en entrenador de calificados corredores de la región, como Antonio el "Turco" Samán, sirviendo además de fuente directa de inspiración para campeones de la talla de Manuel "El Gato" Medina (triple ganador de la Vuelta al Táchira).

En el Béisbol de Categoría

Paralelamente al ciclismo, cultivó una brillante trayectoria en el béisbol:

  • Defendió la camiseta de la selección de Aragua de Barcelona y del Estado Anzoátegui.

  • Fue incluido en la selección béisbol de la Universidad Central de Venezuela (UCV) por su paisano y coach Aníbal Medina (del Barrio Obrero de Aragua de Bna.), donde además laboró como árbitro.

  • Destacó en la Liga Distrital y Metropolitana Doble A ("AA") con la divisa del Aseo Urbano Metropolitano de Caracas.

  • Representó como refuerzo al Estado Miranda en los campeonatos nacionales "AA" de Maracaibo (1970) y Táchira (1971).

  • Jugó en los circuitos de Barcelona, Anaco y Aragua de Barcelona.

Formador de Generaciones y Reconocimientos

Tras su retiro del deporte de alta competencia y su regreso definitivo a su suelo natal, dedicó más de 45 años ininterrumpidos a la formación técnica, humana y moral de niños y jóvenes como entrenador, manager e instructor (coach) en el Complejo Deportivo General José Antonio Anzoátegui. Promovió activamente disciplinas como béisbol, softbol, fútbol, ciclismo, bolas criollas, atletismo y boxeo aficionado, llevando su mensaje orientador a escuelas y liceos.

Por su fecunda trayectoria docente y comunitaria, fue objeto de merecidos reconocimientos:

  • Municipio Sir Arthur McGregor (El Chaparro): Nombrado "Entrenador Vitalicio" de la localidad (1999).

  • Gobernación del Estado Anzoátegui: Condecorado con la Orden General José Antonio Anzoátegui en su Tercera Clase.

  • Puerto La Cruz: Placa de reconocimiento especial entregada personalmente por la ilustre líder deportiva "Toquita" Mejías.

  • Homenajes locales e institucionales: Distinguidas placas en Santa Ana, El Tigre, Cantaura, Anaco, San Mateo y Zaraza.

  • Difusión comunitaria: Asiduo visitante y colaborador de la emisora comunitaria Elevación Bolivariana, participando en espacios conducidos por Julio Medina Limcha, el Prof. Lico Triana y Régulo González (+).

Homenaje a Manuel “Peluo” Ledezma. Foto: Cortesía de Julio Medina Limcha. 04/03/2023

Vida Personal y Entorno Familiar

En el plano personal, Manuel construyó una sólida unión familiar junto a su amada esposa Aracelys "La Pelona" Soto, compañera inseparable de su vida. De su matrimonio nacieron 3 hijos, quienes les dieron 3 nietos.

Durante sus últimos 32 años fijó su residencia en la urbanización Zoila Lander. Las paredes de su sala lucían con orgullo docenas de medallas, placas, diplomas y pergaminos que sintetizaban más de seis décadas de gloria deportiva. En una coincidencia luctuosa y conmovedora, su esposa Aracelys falleció en el mismo año 2026, a tan solo cinco meses de la siembra física de Manuel.

Cabe destacar que sus memoria biográfica fue registrada directamente a través de entrevistas y conversaciones por sus paisanos, entre ellos el poeta José Benjamín Gamboa Machado.



Leyendas del Camino: La Anécdota del "Panadero" Pablo Rodríguez

Relatada por Manuel "Peluo" Ledezma en la Plaza Bolívar de Aragua de Barcelona (octubre de 2024).

En los años dorados del ciclismo oriental, se programó una importante competencia a las 9:00 a.m. sobre la ruta Avenida Zulia (Anaco) – Sector El Luchador (El Tigre).

Pablo "El Panadero" Rodríguez, afamado corredor de Santa Ana, llegó al punto de partida con 15 minutos de retraso, cuando la caravana ya se había lanzado a la carretera. Molesto por la partida rápida, Pablo sacó del bolsillo de su chaleco de aprovisionamiento una petaca o "mulita" de ron El Muco (producido por la destilería Cabemuco), se tomó un largo trago ("guamazo") y exclamó con determinación ante los presentes:

"¡Ya van a ver quién es el Panadero Pablo Rodríguez!"

Ante el estupor de la concurrencia, montó en su bicicleta y salió disparado pedaleando de pie, su estilo característico. La caravana de competidores, al ver pasar a un ciclista a tremenda velocidad a mitad del trayecto, pensó que se trataba de un amague desmedido y no apretó el paso para darle caza. Pablo convirtió los 70 kilómetros de recorrido en una exhibición en solitario, cruzando la meta en El Tigre sin competidores a la vista. Al coronarse en el primer lugar de la carrera, remató con una sentencia célebre al estilo patriótico:

"El Panadero todavía no ha peleado."

Cosas veredes, Sancho.

Próxima entrega: Las Vueltas a Venezuela, La Vuelta Ciclista a Oriente y las épicas batallas contra leyendas de la talla de Santos Bermúdez, Nicolás Reidtler, Fernando Fontes, Enrique "Águila" Campos, Arsenio Noriega y Luis López.

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