LA ATENAS DE ORIENTE QUE RESISTE Y RENACE: REFLEXIONES DE UN ARAGÜEÑO
Por: Omar José Hernández Borges
Al recorrer las líneas del entrañable texto de mi paisano Harold Padilla publicadas el domingo. 23 de diciembre de 2018, es imposible que el alma no se conmueva. Releer su relato es, para mí, mirarme en un espejo de recuerdos compartidos, una ventana abierta de par en par a la nostalgia viva de nuestro terruño. Hago absolutamente mía esa narrativa que evoca los zaguanes frescos, las esquinas bautizadas por la costumbre, el susurro mitológico de los entierros de morocotas y el aliento inmortal de nuestro glorioso Liceo Narciso Fragachán.
Sin embargo, al cerrar los ojos y traer esa imagen al presente, comprendo que Aragua de Barcelona no es solo el pueblo que se fue: es, sobre todo, el pueblo que permanece y se reinventa.
La Herencia Intelectual en Manos Jóvenes
La semilla que sembraron aquellos ilustres maestros del pasado, y los contemporáneos, no cayó en suelo árido. La dignidad y el intelecto que le valieron a nuestra comarca el título de «Atenas de Oriente» no son meras piezas de museo ni añoranzas extintas. Hoy, esa misma estirpe de perseverancia habita en una generación más joven, vigorosa y profesionalmente formada, que lleva en sus venas la misma pasión por el saber, pero enriquecida con una inquebrantable vocación de superación.
Nuestros muchachos y jóvenes profesionales no han dejado morir el orgullo aragüeño. En cada espacio donde se imparte conocimiento, donde se cultiva la tierra o se organiza la comunidad, late el mismo espíritu resiliente que superó las antiguas tempestades de la historia.
Por otro lado, donde quiera que se encuentre un aragüeño, siempre está la alegría, el recuerdo y la fe puesta en que todo paisano trata de elevar la bandera que le fue entregada por sus antepasados. Esa herencia es la que muestran en el día a día donde dejan en relieve el esfuerzo y la educación hogareña que pone de manifiesto la idiosincrasia de quienes asimilaron el buen vivir en comunidad.
EL LICEO NARCISO FRAGACHÁN: "Faro intelectual donde acudían jóvenes de todo el oriente y sur del país. Símbolo inequívoco de la Atenas de Oriente."
La Esperanza en el Horizonte de la Patria
Es cierto que nuestro pueblo ha sentido el rigor de los tiempos difíciles. Nadie puede negar el impacto vertiginoso que han tenido las sanciones unilaterales y el bloqueo económico sobre la dinámica productiva de nuestro país y la vida cotidiana de nuestros hogares. La actividad agroindustrial y comercial que antaño desbordaba vitalidad se ha visto constreñida por estas circunstancias adversas.
Pero el pueblo aragüeño es, por definición histórica, un pueblo de fe, de trabajo y de templanza. Hoy contemplamos con fundada esperanza el horizonte que empieza a despejarse en el mediano plazo:
Estrategia Energética: El avance de los acuerdos y convenios suscritos por el Estado venezolano con las operadoras petroleras internacionales, proyectados para reimpulsar el aparato productivo y energético nacional. Tendrá un impacto en el mediano y largo plazo, por la cercanía de Aragua de Barcelona con los campos petroleros del centro y sur de Anzoátegui.
Diplomacia de Paz: La consolidación de espacios de entendimiento y diplomacia soberana construidos entre Venezuela y los Estados Unidos, orientados a la normalización de las relaciones comerciales y el alivio de las restricciones financieras. Ese es un indicio que puede venir un periodo de tranquilidad que potencie la situación económica del país.
Esta perspectiva de apertura y reactivación económica no es una quimera lejana; representa la garantía de que el esfuerzo cotidiano de nuestra gente pronto rendirá los frutos de prosperidad que Aragua de Barcelona merece por derecho propio.
El Compromiso con Nuestra Tierra
El Espíritu Inmortal
A pesar de las diferencias sociales heredadas del pasado, en el pueblo reinaba un espíritu de convivencia respetuosa y apacible. Durante décadas, las puertas de las casonas permanecieron abiertas de par en par durante la noche; el delito más audaz apenas consistía en el hurto silencioso de alguna gallina dormida en los árboles del patio para improvisar un sancocho de medianoche entre amigos.
La gastronomía todavía florece a lo largo y ancho del pueblo, siendo la economía de emprendedores la que sostiene el intercambio comercial, que va en aumento a pesar de las dificultades que conocemos, nuestra gente no ha dejado de comer.
GASTRONOMÍA TRADICIONAL: se destaca la siguiente:
• Chorizos y chicharrones artesanales
• Queso de cincho (queso duro) y mantequilla blanca
• Pelao de gallina y sancocho criollo
• Frijoles chícharos con pata de cochino en plato de peltre
• Ternera asada con leña de guatacaro y cazabe
• Arepas de budare («burreras») y arepitas abombadas con papelón.
Aragua de Barcelona no es solo un conjunto de calles o un recuerdo fijado en la geografía del estado Anzoátegui: es un estado del alma. Podrán transcurrir los años y transformarse las épocas, pero mientras exista la memoria de sus casonas, la evocación de sus maestros y el sabor de su tierra, "el pueblo que se fue" permanecerá intacto y vivo en el corazón de quienes tuvieron la dicha de habitarlo, y aun lo habitan.
Los paisanos, dentro y fuera de nuestra geografía, con sentimiento encendido y profundo: siguen honrando la memoria cultural mientras construyen, con trabajo, educación y fe en la Patria, el esplendor de la querida Atenas de Oriente.
Cosas veredes, Sancho.